Se alejo definitivamente, con decisión, no podía girarse, dignamente, con el cuerpo erguido y la cabeza levemente alzada, la mirada fija en un horizonte que ni percibia porque estaba enturbiada por unas lagrimas que pugnaban por brotar, la mandibula encajada, las manos crispadas, sus pasos lentos como tambores acompasados sonando en el silencio de esa brumosa tarde; todo era un control fictio, un no sentir falaz, un dominio impuesto, para evitar dar la vuelta, girar la cabeza y volver a suplicar, dejando salir a borbotones palabras, mal articuladas, que expresaran de nuevo, una y mil veces, un amor que solo era unilateral.
Porque en cualquier relación, de pareja, fraternal , filial, de amistad... llega un momento que hay que alejarse, sin voltearse, sin mendigar aquello que se ha estado dando con alegria, a nadie se le puede obligar a sentir aquello que no siente, a estar en la relación en el nivel que esta el otro; llega ese momento en el que es preciso que nos miremos y sepamos que somos a quien más hemos de cuidar y proteger.
"No te quiero" ...tres palabras, que hunden en una sima oscura, sin fondo, con piedras candentes y afiladas que laceraban el cuerpo, con un retumbar ensordecedor que aniquilaba la mente, con un sinfin de dias interminables en los que el por que, que hice, que ocurrio, no entiendo...son los unicos argumentos que se esgrimen.
Una llamada, trajo una voz ya casi olvidada, en días plenos de ilusiones renovadas, proyectos desarrollandose, en un descubrirse con nuevas potencialidades; ese timbre de voz aterciopelada no provocó ninguna alteración, solo un hecho, una impasibilidad pasmosa, sorpresa al constatar como alguien tan querido, necesario, imprenscindible...o eso se creia en una época...era una persona totalmente desconocida y nada significativa en este momento.
Una brisa suave le rozo la piel y con ella supo que la vida es una caricia si como el viento la dejamos ir...no se puede detener, porque en ese deambular trae un perfume nuevo.
