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La Coctelera

SHO CU RREI

Apenas sentia el pulso pausado en la muñeca, el aire introducido en los pulmones aplastaba cada paso en un intento vano, multiples imagenes pululaban cercenando cualquier posibilidad de libertad, ciclicamente y de forma insistente los pensamientos como un absurdo carrusel iniciaban el mismo giro profundizando en un abismo sin fondo...aire, vuelo, salir, energia...y todo de pronto fue un estallar sin limites, una consciencia en expansion, fundiendose en un todo sin perder su ser, compartiendo la esencia comun a todo...SHO CU RREI

 

LAS VOCES

¡Dame tu mano!.¡No mires atrás!. ¡Corre!. ¡Te estoy vigilando!.

Agudas, suaves, rotundas y distintas,resonaban esas voces en su oídos.

Le impedian percibir lo trinos, el ulular del viento, la risa del agua.

Era incapaz de hablar, de escuchar a nadie.

En su mente solo retumbaban esas voces caprichosas.

¡No te muevas!. ¡Cierra los ojos!. ¡Olvidate!.

Se quedo perdido en ese ilógico diálogo que fue lo único que llenaba su estática existencia en aquel soleado manicomio.

SOSLAYO...TÚ

Normalmente escucho atentamente las palabras que emiten las personas que me rodean...ellas me dan indicios valiosos de la concepción que tienen de la vida, de su propia imagen personal y de la actitud con la que se enfrentan a las distintas experiencias.

Por ello siempre soy consciente de lo que digo, suelo pensar antes de hablar y siempre que emito una valoración, opinión, afirmación...procuro que sea constructiva y basicamente facilitadora de objetivos plausibles.

Las palabras que al fin y al cabo son meros sonidos provocados por las distintas posturas fonadoras de nuestras cuerdas vocales, estan cargadas de intención, sentimiento e incluso creación...hay quien las utiliza escasamente, quien tiene un repertorio grosero, quien solo utiliza aquellas que miman la autoestima y sobre todo me encanta quien posee un vocabulario amplio y versatil.

Hoy escuche a una de esas personas que suele nombrar todo con vocablos nada coloquiales...es normal escucharle decir baladí, falacia, erial, yermo...y así un sinfín de términos que enriquecen su expresión oral y escrita...pero hoy el poseer tal vocabulario le supuso el ataque de su interlocutor...comento que ocurrió:

"Iba este señor, tranquilamente con su automóvil, hacia su trabajo; cuando de foma imprevista un anciano en su moto se le cruzó imprudentemente...ante tal hecho ambos frenaron inmediatamente y se miraron fijamente. Al ver como el anciano le taladraba con la mirada...él muy educado y con un tono equilibrado de voz , le dijo:

- No me mire de soslayo, que menuda podiamos haber armado.

Al escuchar la parrafada, el anciano, muy airado y alterado, le contesto con un grito:

- SOSLAYO, tú."

Tu regalo amarillo

Hoy el día me coloreo la vida de un amarillo intenso, contagiandome una energia vivificante que calento mi ser y me dió aliento para esbozar ampliamente una sonrisa.

Una sonrisa que regale indistintamente a quien se cruzó en mi camino, compartiendo un instante de armonía; una sonrisa que me cosquilleo la mente y me enlazo a la vida con ganas de volar...como tu lo haces cada día...sin necesidad de alas.

Hoy supe que no necesito de grandes donaciones, de regalos impresionantes, de inmensas riquezas...porque de ti he recibido lo esencial, obsequios que perviven en mi memoria a pesar del tiempo y que nadie me puede quitar.

Contigo tomo consciencia de lo bueno que aporta la vida...porque siempre tienes un gesto amable que aplaca mi ansiedad y me lleva a esa complicidad que acaba en carcajada.

Porque me regalas tranquilidad y silencio, cuando decido alejarme al necesitar mi soledad para reencontrarme...pero al volver siempre te encuentro.

Porque aún teniendo multiples cosas que comunicarme, callas, escuchas y me dejas que te transmita todo aquello que en ese momento pugna por salir como palabras desbocadas de mi boca, de mi mente y de mi corazón.

Porque me besas, me abrazas, me acojes...alejando esa sensacion de aislamiento que a veces nos sobrepasa.

Es por todo esto que quiero darte un regalo, el que mereces, mi gratitud y reconocimiento, pues tu presencia es un amarillo intenso que me da vida.

No te quiero

Se alejo definitivamente, con decisión, no podía girarse, dignamente, con el cuerpo erguido y la cabeza levemente alzada, la mirada fija en un horizonte que ni percibia porque estaba enturbiada por unas lagrimas que pugnaban por brotar, la mandibula encajada, las manos crispadas, sus pasos lentos como tambores acompasados sonando en el silencio de esa brumosa tarde; todo era un control fictio, un no sentir falaz, un dominio impuesto, para evitar dar la vuelta, girar la cabeza y volver a suplicar, dejando salir a borbotones palabras, mal articuladas, que expresaran de nuevo, una y mil veces, un amor que solo era unilateral.

Porque en cualquier relación, de pareja, fraternal , filial, de amistad... llega un momento que hay que alejarse, sin voltearse, sin mendigar aquello que se ha estado dando con alegria, a nadie se le puede obligar a sentir aquello que no siente, a estar en la relación en el nivel que esta el otro; llega ese momento en el que es preciso que nos miremos y sepamos que somos a quien más hemos de cuidar y proteger.

"No te quiero" ...tres palabras, que hunden en una sima oscura, sin fondo, con piedras candentes y afiladas que laceraban el cuerpo, con un retumbar ensordecedor que aniquilaba la mente, con un sinfin de dias interminables en los que el por que, que hice, que ocurrio, no entiendo...son los unicos argumentos que se esgrimen.

Una llamada, trajo una voz ya casi olvidada, en días plenos de ilusiones renovadas, proyectos desarrollandose, en un descubrirse con nuevas potencialidades; ese timbre de voz aterciopelada no provocó ninguna alteración, solo un hecho, una impasibilidad pasmosa, sorpresa al constatar como alguien tan querido, necesario, imprenscindible...o eso se creia en una época...era una persona totalmente desconocida y nada significativa en este momento.

Una brisa suave le rozo la piel y con ella supo que la vida es una caricia si como el viento la dejamos ir...no se puede detener, porque en ese deambular trae un perfume nuevo.

Olvido

Pisadas alejandote,
un portazo,
agobiante silencio,
horas de espera infructuosa,
ojos hinchados de llanto,
dias que no cambian,
sueños sumergidos en el olvido...
una luz roja que se extingue en circulos grisáceos.
Hoy ya no espero,
la mañana surgió anaranjada,
de nuevo persigo el dorado.